Sin remedio

Carlos A. Trevisi

 

El triunfo de Hume ha sido categórico: nos movemos a ras del suelo. La percepción  –tan escasa ella, tan pobre  para apreciar la realidad-  se ha constituido en el “fac totum” del conocimiento. Sólo así se puede uno imaginar que el PP y el PSOE, los dos grandes partidos estén proyectando acercar posiciones en torno de la educación: Se habla de un “gran” pacto educativo cuyas conclusiones perduren en el tiempo.  

 

El sólo hecho de que aspiren al acuerdo ya nos dice que en realidad lo que van a “acomodar” es que haya más o menos asignaturas, más o menos contenidos,  si se conceden más o menos materias aplazadas para pasar de curso, si está bien o mal que se reinstale la tarima para el profesor (como si 20 cm. más de altura pudieran devolver el prestigio a los docentes); qué hacer cuando un chico escupe, le baja los pantalones, le pega, o viola a la profesora de latín en la cola de las máquinas expendedoras de preservativos que ya han comenzado a instalarse en los institutos … En fin, todas  pavadas que no conducen a ningún lado como no sea a ratificar un desconocimiento del tema  y un estado de violencia del que no podemos deshacernos sino es dando a los docentes rango  policial en el aula.

 

En estos términos,  cualesquiera sean los acuerdos a los que lleguen los políticos –profesión que ha sido de las primeras en cargarse la reflexión como recurso imprescindible para elaborar  una estrategia que favorezca el conocimiento- nada habrá de mejorar. Y no mejorará porque el problema principal  no es “enseñar”  -que lo es- sino EDUCAR.

 

EDUCAR ES SATISFACER LAS POTENCIAS QUE NOS CARACTERIZAN COMO SERES HUMANOS. Para ello es menester que abordemos de inmediato la estimulación de la inteligencia, el afecto, la voluntad y la libertad de modo tal que la educación de a luz personas críticas, con profundo sentido comunitario, valientes, entregados, exigentes, consecuentes, independientes, apasionados, dialógicos, democráticos, comprensivos…

 

Y esto no se resuelve atosigando inútilmente la memoria de los estudiantes (“¿Cuántos ríos confluyen en el Mediterráneo?”, “¿Cuántos años llevó construir el Monasterio del El Escorial?”) ni con una tarima, ni facilitando la adquisición de condones. Se resuelve terminando con los contenidos que conspiran contra todas las posibilidades de desarrollo de las potencias de los niños.  

Es imprescindible inducirlos a lograr que su capacidad de afecto se transforme en un “amo la vida y te amo a ti”, de inteligencia en un “pienso en mi, en  ti y en el mundo”·, de voluntad en “quiero y podemos juntos” y de libertad en “soy independiente para elegir, para aceptar lo que no tiene remedio y para  impulsar todo aquello  que favorezca un cambio”

 

Estas “esencias” de la vida no excluyen las nuevas tecnologías –por el contrario, las hace imprescindibles- ni el descubrimiento a título personal  del binomio suma, el tiempo que llevó construir el Monasterio y cuántos ríos confluyen en el Mediterráneo. Sólo que quedan reservadas a los estudiantes, a su necesidad de “verlas” en un contexto atrayente, que lo induzca a la búsqueda.

 

La verdadera revolución educativa es la de la implantación de CONTENIDOS ACTITUDINALES QUE FAVOREZCAN LA IMAGINACIÓN Y LA CREATIVIDAD; aprender a hacer, a descubrir, A ELEGIR, a CAMBIAR y, así, a CRECER;

 

Se dará ahora cuenta usted porqué eso de una puesta en común por la “educación” entre el PP y el PSOE es una falacia que no va a poder  penetrar estos planos del desarrollo de nuestros jóvenes: tienen una concepción distinta de lo que significa ser persona, y eso no tiene remedio.

 

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http://www.fundacionemiliamariatrevisi.com/elll.htm          El llamado de la realidad

http://www.fundacionemiliamariatrevisi.com/elmu.htm#a   El mundo que nos toca vivir

http://www.scb-icf.net/nodus/059MerleauPonty.htm           El problema de la percepción

http://www.fundacionemiliamariatrevisi.com/ques.htm#a   ¿Qué significa educar?

 

 

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La lucha es ardua: todo es opinión transformada en certeza.

Vivimos agobiados por una hipocresía que enturbia la realidad.

Si te rebelas eres un loco.

Si lo aceptas y  entras en el juego  te aniquilan porque vivimos circunstancias en las que muy pocos superan aquello de "uno idéntico a todos los demás".

La relación termina en un  desencuentro inevitable.

Nada de lo que digas será aceptado porque se niega la alteridad;  entre lo que piensas y sientes y lo que en realidad estás obligado a ser te transformas en  un falsario que anuda medias verdades para sobrevivir.

 

Carlos  A. Trevisi (FEMT)

 

Ampliar  en EDUCACIÓN  http://www.fundacionemiliamariatrevisi.com/educacion.htm