Sábato en Madrid

2006

Carlos A. Trevisi

Madrid se vistió de gala. Ernesto Sábato dio una corta charla en el Círculo de Bellas Artes. Un lleno total, sobre todo jóvenes. El hombre de siempre aunque casi desfalleciente, sin fuerzas. Con voz trémula desgajó su dolor por la Argentina y por las injusticias que asolan al mundo. Las palabras de siempre: compartir, seguir luchando, no rendirse...

En la culminación de  su vida (“este es mi último viaje a España”) y, lejos de sus sueños de paz justicia, democracia, entrega... el mundo lo despide, irreverente y claudicante, en medio de un caos que somete al hombre a la violencia de la guerra, al egoísmo, al hambre y a la impunidad de los poderosos. Su larga vida lo ha condenado a ver la sociedad tecnocratita, sin valores, que él predijo hace 50 años.

Sus últimas palabras fueron de corte unamuniano: hay que seguir luchando, hay que seguir avanzando.

Un sostenido aplauso coronó su discurso; acaso, más que su discurso, el aplauso haya coronado su vida.