Nicomedes Santa cruz

 AL SEÑOR DE LOS MILAGROS
 

    Paso a Nuestro Amo y Señor
    andas, lienzo y candelabros.
    Paso a Nuestro Salvador
    el Señor de los Milagros.
    La calle es un río humano
    por cuyo cauce, la gente
    muy acompasadamente
    camina desde temprano.
    Avancen, avancen hermanos,
    no estorben al cargador...
    grita el Capataz Mayor
    que las cuadrillas comanda.
    Paso, que vienen las andas,
    paso a Nuestro Amo y Señor...
    Por las calles se desborda
    aquel torrente morado;
    gimen los pies maltratados,
    la Fe permanece sorda.
    La multitud que lo aborda
    da marco al rey de los cuadros:
    Caídas y descalabros
    en aquella mar mulata,
    y cual velero de plata
    andas, lienzo y candelabros.
    Una señora morena
    le ofrece todos sus hijos;
    una ciega de ojos fijos
    pídele Luz Nazarena;
    azota una Magdalena
    su vil cuerpo pecador.
    Al paso del Redentor
    doblan tristes las campanas
    Avancen, avancen hermanas,
    paso a Nuestro Salvador...
    Sobre el lienzo de Jesús
    la tarde pinta una sombra.
    Sobre las frentes se nombra
    señal de la Santa Cruz...
    Bajo un cirio ¿santa luz?
    A Ti, Señor, me consagro,
    y de tus perfiles magros
    venga a nos tu Redención
    que nunca negó perdón
    el Señor de los Milagros.

    Nicomedes Santa Cruz
 

 A cocachos aprendí. 09/09/1958

También titulado: "La Escuelita".

A cocachos aprendí
mi labor de colegial
en el Colegio Fiscal
del barrio donde nací.
Tener primaria completa
era raro en mi niñez
(nos sentábamos de a tres
en una sola carpeta).
Yo creo que la palmeta
la inventaron para mí,
de la vez que una rompí
me apodaron "mano´e fierro",
y por ser tan mataperro
a cocachos aprendí.
Juguetón de nacimiento,
por dedicarme al recreo
sacaba Diez en Aseo
y Once en Aprovechamiento.
De la Conducta ni cuento
pues, para colmo de mal
era mi voz general
"¡chócala pa la salida!"
dejando a veces perdida
mi labor de colegial.
¡Campeón en lingo y bolero!
¡Rey del trompo con huaraca!
¡Mago haciéndome "la vaca"
y en bolitas, el primero...!
En Aritmética, Cero.
En Geografía, igual.
Doce en examen oral,
Trece en examen escrito.
Si no me "soplan" repito
en el Colegio Fiscal.
Con esa nota mezquina
terminé mi Quinto al tranco,
tiré el guardapolvo blanco
(de costalitos de harina).
Y hoy, parado en una esquina
lloro el tiempo que perdí:
los otros niños de allí
alcanzaron nombre egregio.
Yo no aproveché el Colegio
del barrio donde nací...


 Nicomedes Santa Cruz Gamarra