El Vaticano prevé volver a la misa en latín y de espaldas

Auspiciada por Cañizares, la medida enterraría las reformas del Concilio Vaticano II.

 

   

Comentario por Carlos A. Trevisi

 

  

 Pese a  mi desinterés por las actitudes que asume la jerarquía de la Iglesia no puedo menos que entrar al trapo. Esta última  medida de volver a la misa en latín y de espaldas al pueblo sólo puede justificarse a partir de la vergüenza que les debe dar a los curas mirar de frente a su grey: por ellos mismos –que no son un dechado de virtudes-, por los católicos que lo siguen siendo,  y por "su" grey, la de los curas, una masa perfumada de pecadores con “mea culpas” aligeradas por   condescendientes indulgencias que han olvidado el evangelio y la dolorosa entrega de Cristo.

 

 

 

   En un momento histórico como el actual  donde la soledad se ha hecho con las almas de la mayoría sensible de la humanidad, a la Iglesia no se le ocurre nada mejor que romper con el encuentro que significan los adentros compartidos, la alegría de puestas en común que alivian dolores y penurias.  ¿Qué mejor para un católico que fijar la mirada en el gesto cúlmine de  su pastor cuando la consagración? ¿Qué mejor que poder seguir la liturgia de la misa en su propia lengua prestando oídos inteligibles a sus palabras?

 

  Los que hemos vivido y abandonado el templo (y hasta la fe que nos movía),  hemos visto como las organizaciones que albergaba –colegios, universidades, centros de caridad y demás- han ido cayendo en manos de laicos por falta de sacerdotes. Pronto veremos  al  Vaticano transformado en mero museo regenteado por   una multinacional, (¿Coca Cola? ¿Ford? ¿Zara?) con algún que otro figurón a la cabeza (claro que un Papa -vaya uno a saber quién ¿Rouco Varela, Cañizares?)  poniendo la firma "en nombre del Señor", pero lleno de engominados ejecutivos que no sabrán  del evangelio, ni  del Cristo sudoroso que le reclama al padre sin ser escuchado (¿será posible?), aunque sí del otro, el del muñequito pegado a una cruz a tanto por crucifijo si de plástico, si de madera...

Acaso hasta los haya de marfil y de oro. Tal cual ahora.