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Un marco para la acción política en cada pueblo

por Carlos A. Trevisi (2004)

 El gobierno central está cambiando el foco de atención de la política impulsando temas que van a proyectarnos hacia un futuro donde la investigación y el desarrollo, la educación, la información, la capacidad productiva y todos los demás aceleradores sociales sean parte consustancial de todos los españoles y de los que hemos elegido esta tierra para vivir en ella.

En lo que a mí atañe, ese futuro promisorio del que hablo pasa por la educación. Para fulano, ecólogo, pasará por la ecología, para zutano, por la tecnología, para aquél, por las nuevas tecnologías, para este otro, por la empresa, para aquel, que recién se incorpora, por la sociología y así sucesivamente. Nuestra obligación como políticos es atender a las necesidades de todo el espectro que nos toca vivir haciendo una proyección a veinte o treinta años vista.

La pregunta que tenemos que formularnos es

¿Qué debemos hacer con la educación en este momento para insertarnos en un mundo del conocimiento como el que ya hemos comenzado a vivir?
¿Qué debemos hacer con la ecología en este momento para no morir anóxicos por falta de oxígeno?
¿Qué debemos hacer con la tecnología en este momento para insertarnos en un mundo del conocimiento como el que ya hemos comenzado a vivir?
¿Cómo debemos abordar los estudios sociológicos de un mundo donde los inmigrantes serán causa de conflicto?
Y así sucesivamente,

En mi caso concreto, el análisis de lo que entiendo debo abordar me dice que el problema de la educación no es que los chicos estén en barracones, ni que las monjas se lleven más o menos inmigrantes de los que absorbe el CP (tragedias intolerables ambas), o que a corto plazo tengamos un colegio privado en el municipio (nueva sinrazón si no tenemos otro público antes). Que el gran problema radica en que la educación, en los términos en que se imparte, está agotada, sea cual fuere la institución que la prodigue. Las monjas agregarán el temor al infierno, pero la escuela pública somete la creatividad del chico, lo mismo que la de las monjas.

Analizado que sea el panorama debo preguntarme
¿Qué quiere decir que está agotada? Que, a partir de lo que nuestros chicos necesitan para insertarse en el mundo del conocimiento, no sirve para nada
¿Y por qué no sirve para nada? Porque es una escuela enciclopédica que no dinamiza los datos, es decir, que se les tira con ellos por la cabeza para que los “coleccionen” en la memoria. Así no van a ir a ningún lado, y menos cuando, ya adultos, tengan que afrontar los riesgos de un mundo que será inclemente.

Para finalmente buscar la solución
¿Cómo podemos abordar el problema? La educación está en manos de los maestros. Se imparte en un ámbito cerrado, la escuela, que se defiende del mundo exterior, dejando la realidad afuera. El problema tendría un principio de solución si no temiéramos insertarla en el mundo, si la abriéramos a la realidad.
¿Cómo se logra? Esa es la cuestión. Ver en Educación, “Qué es educar?”

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