Crear actitudes de convivencia ciudadana

Por Carlos A. Trevisi (2006)

 

Hemos reiterado en varias ocasiones la necesidad de que nuestra educación  debe orientarse hacia lo actitudinal para acceder al conocimiento. La tan vilipendiada LOE contiene este principio. Si despertamos en los chicos una voluntad de conocimiento,  serán ellos mismos los que busquen la información necesaria para satisfacer esos espacios vacíos que se encuentran a cada paso en cualquier proceso de aprendizaje.

No importa saber cuánto mide el río “El Tajo” hasta que nos enfrentamos con la necesidad de saberlo. Cualquier estudio que nos lo imponga fuera de contexto caerá en el olvido.

 

Los países arrastran consigo una historia de la que no pueden librarse fácilmente. Esa historia puede disimularse en los pliegos de la desmemoria o permanecer permanentemente activa. Inglaterra es un modelo de país en cuanto ha procesado su historia, la ha digerido y aceptado. Apoyándose en esa memoria activa ha demostrado a lo largo del tiempo un comportamiento ciudadano ejemplar.  

 

El fundamento operativo de esa conciencia ciudadana  ha sido la educación. En ese marco lo actitudinal siempre ha tenido preeminencia. Es así como la currícula inglesa adopta  formas de enseñanza en la que al alumno es el verdadero sujeto del proceso. El despertar de los niños al aprendizaje  contempla, por ejemplo,  que los chicos, reunidos en asamblea, dramaticen situaciones en las que se ponen en juego las  relaciones que deben sostener los ciudadanos entre sí.

 

El tema viene a cuento porque en España, donde carecemos de una pedagogía que ponga en acto este tipo de actividades y conocimientos, estamos asistiendo a una masacre política de la conciencia ciudadana. Al igual que el “sistema”, hemos institucionalizado  los conflictos: «establezcamos un conflicto que de lugar a otro conflicto que origine otro conflicto...»

 

Voy a apelar a un cita  que nos  enviara Héctor Penna desde Buenos Aires que ratifica enteramente esto de la “creación de conflictos” y su institucionalización.

 

Galileo(G) profesor de la Universidad de Padua dialoga con el secretario(S) de dicha universidad:

S: Vengo a tratar su solicitud de que se le suba el sueldo a 1000 escudos. Por desgracia no puedo apoyar su pedido en la universidad. Usted sabe que los cursos de matemáticas no tienen alumnos en la universidad. Por decirlo así, las matemáticas son un arte poco lucrativa...
G: Mi querido secretario, no puedo arreglármelas con 500 escudos.
S: Pero señor Galileo, usted da clase dos veces, dos horas por  semana...¿No tiene alumnos particulares?
G: Señor. ¡ Tengo demasiados! No hago mas que enseñar y, ¿cuándo voy a aprender yo?... ¿cuando voy a investigar?
S: No dude que la República... garantiza la libertad de investigación.
G: Y de que sirve la libertad de investigación si no hay tiempo para investigar?

Brecht, B (1995) Vida de Galileo, Madrid, Alianza :19-21

[Circa 1635]
...he repasado mi caso y he pensado en como lo juzgara' el mundo de la
ciencia, al que no pertenezco ya.

[…]

Los movimientos de los cuerpos celestes se han vuelto más previsibles, pero todavía son
incalculables para los pueblos los movimientos de sus soberanos...
¿Para quiénes estáis trabajando? Yo sostengo que el único objetivo de la  ciencia es aliviar las fatigas de la existencia humana. Si los científicos intimidados por los poderosos egoístas se contentan con acumular ciencia por la ciencia misma, se la mutilará, y vuestras nuevas
maquinas significaran solo nuevos sufrimientos. Quizá descubrirán con el
tiempo todo lo que haya que descubrir, pero vuestro progreso será solo un alejamiento progresivo de la humanidad. El abismo entre vosotros y  ella puede ser un día tan grande que vuestros gritos de jubilo por alguna nueva conquista serán respondidos por un griterío de espanto universal... Tal como están las cosas, lo más que se puede esperar es una estirpe de enanos inventores, que podrán alquilarse para todo...Durante algunos
años fui tan fuerte como la autoridad. Y entregué mi saber a los  poderosos para que lo usaran, no lo usaran o abusaran de él, según  conviniera mejor a sus fines. He traicionado mi profesión. Un hombre que hace lo que yo he hecho no puede ser tolerado en las filas de la ciencia.


Brecht, B (1995)  Vida de Galileo, Madrid, Alianza:119-120

 

No estaría mal que a partir de lo dicho encaráramos la educación de nuestros chicos de modo que tomen conciencia de que  es menester recrear actitudes de entrega que favorezcan la relación de modo que podamos salir al encuentro de los demás. Así podríamos hablarles:

 

Tu comunidad

“Tu comunidad es la integrada por la gente que vive en tus inmediaciones. Una sociedad es un gran grupo de gente que vive en un lugar, tal como un país”

El urbanismo

“Escucha lo que tus padres tienen que decirte. Ten consideración de tus hermanos y hermanas. Siempre di  “por favor” y “gracias”. Cuida tus cosas. Ayuda a los demás, sé considerado y amable”

Tus pares

“En la escuela sé amable y ofrece ayuda al que la necesite. Levanta la mano antes de hablar. Haz tu trabajo lo mejor que puedas. Deja hablar a los demás”

Las normas

“Si existe una regla o una ley, siempre hay una buena razón para ello”. Aunque no sea de tu agrado

Tus derechos y los de los demás

“Puede interesarte saber que  el país en el que vives  se ha asegurado de que tus intereses, bienestar y seguridad estén garantizados”

Los ciudadanos de tu país tienen un número de derechos  que los protegen de un tratamiento injusto

Tus derechos como ciudadano  incluyen

 

El derecho a la vida

La prohibición de las torturas

La prohibición de la esclavitud

El derecho a la libertad

El derecho a un juicio justo

Libertad de pensamiento y religiosa

Libertad de expresión

El derecho a formar una familia

El derecho a la educación.

Tu gente: la gente

Un país está integrado por una rica y gran variedad  de distintas clases de gente que vienen de distintos países y hablan distintos idiomas. Estas diferencias enriquecen la vida y la hacen más interesante; somos todos iguales y todos aspiramos a  tener seguridad, ser felices y vivir a tope.

Ser un buen ciudadano

No es aceptable ser egoísta o perverso con los demás sólo porque son distintos. Imagínate tú mismo  en un país extranjero. También podrías ser considerado “diferente”. ¿Cómo te sentirías si la gente no te hablara o te agrediera?

Recuerda entonces que tu trabajo como ciudadano es colaborar en la construcción de un mundo en paz. (Acaso podrías comenzar a ejercer tu ciudadanía en el recreo)